Cuando el ojo ve con claridad, la mente toma una decisión clara.

Le Corbusier, Frontispicio para estampas de la épica del aire, 1935.

La roseta y el muaré

Imagen: © ACG 2021

En las impresiones que utilizan varias tramas de puntos de color ordenadas, como el offset, se debe evitar que se formen interferencias entre los distintos colores —el temido muaré—, ya que generarían manchas oscuras, por la coincidencia de los puntos, y claras, por la de las áreas vacías. Para evitarlo, cada uno de los colores se debe colocar en un ángulo específico, lo que da lugar a un bonito dibujo geométrico, denominado «roseta».

La hipnótica animación que hemos realizado muestra cómo al cambiar los ángulos, se van generando distintos tipos de muaré; partiendo de la roseta ideal hasta el desastre que supondría la coincidencia total de tramas.

La cara no es el espejo del alma

LE BRUN, Charles. Láminas extraidas de su libro Liure de portraiture pour ceux qui commencent à dessiner. París, ca. 1700.

Las teorías que relacionan el aspecto de las personas con su personalidad son tan antiguas como la civilización, pero a partir de la Edad Moderna llegaron a desarrollarse como una pseudociencia, la Fisiognomía o Fisiognómica. Aunque parezca divertido comparar los rostros de personas con animales, o tratar de adivinar los pensamientos que se esconden tras los gestos, esta idea es intrínsecamente peligrosa. El análisis fisiognómico y la frenología se han utilizado como pruebas inculpatorias en juicios, y sirven de pretexto a los racismos más violentos.

Fuente: Gallica

El Universo Paralelo de Luigi Serafini

Imagina peces con largas melenas, árboles nadando en el mar o plantas que llueven sobre sí mismas. Estos seres viven en el Codex Seraphinianus —una posmoderna vuelta de tuerca al Manuscrito Voynich—, que fue dibujado y escrito en un lenguaje imaginario por Luigi Serafini. O quizá, como nos cuenta Luigi, la verdadera autora fue una gata blanca; quién sabe.

Fuente: SERAFINI, Luigi. Codex Seraphinianus. Milán: Rizzoli, 2015.

Blasones de Japón

Fotomontaje realizado con un «kamon» que representa un cangrejo. © LSM 2021

Los «kamon» son los blasones heráldicos japoneses, semejantes a los escudos nobiliarios europeos. Por su abstracta simplicidad, parecen tan modernos que podrían confundirse fácilmente con logotipos o pictogramas contemporáneos. Quizá por esto mismo resulta especialmente necesario conocerlos para los amantes del diseño, y ya que estamos, disfrutar de su intemporal belleza.

Blasones de Japón

Welcome to Cádiz

Los viajeros que circulaban a finales del siglo XX por las carreteras gaditanas, encontraban en las entradas de pueblos y ciudades estas señales turísticas que, con formas y colores sencillos, trataban de condensar los encantos de cada población. Poco a poco fueron desapareciendo del paisaje estos optimistas carteles de bienvenida que, aunque tuvieran como función principal la de incitar a los turistas a hacer una parada en su viaje, sirven al recuerdo como alegres símbolos de un tiempo pasado.

«Y le explicó que la belleza de una recta es inalcanzable, porque en ella están disueltas todas las curvas»

BARICCO, Alessandro. Esta historia. Barcelona: Anagrama, 2007, p. 79.

El verde es un color especial

Foto: © LSM 2021

Si se mira bien, en muchos paquetes hay unos cuadraditos de colores, escondidos en la solapa. Aunque son muy bonitos, solo están ahí para que el impresor compruebe cada una de las tintas que ha utilizado. En teoría, con cian, magenta y amarillo, se podrían representar todos los colores del mundo, pero en la práctica hace falta añadir negro para que los oscuros sean intensos. Además hay algunos colores especiales, como el verde esmeralda, que sólo se consiguen añadiendo una tinta extra.

El verde es un color especial